Resulta un poco paradójico que cumplir 65 años haga que la gente hable de poder en lugar de de descanso. Alberto Núñez Feijóo es muy consciente de ello. El 10 de septiembre de 2026, el líder del Partido Popular sopló las velas de su tarta de cumpleaños en plena campaña electoral que, si las encuestas le dan la razón, podría convertirlo en el presidente del Gobierno de mayor edad de la historia democrática española. Una edad que antes se consideraba de jubilación es ahora el punto de inflexión para una aspiración sin precedentes.

| Campo | Información |
|---|---|
| Nombre completo | Alberto Núñez Feijóo |
| Fecha de nacimiento | 10 de septiembre de 1961 |
| Lugar de nacimiento | Os Peares, Ourense, Galicia, España |
| Edad actual | 65 años |
| Cargo actual | Líder del Partido Popular y líder de la oposición en España |
| Partido político | Partido Popular (PP) |
| Formación académica | Licenciatura en Derecho, Universidad de Santiago de Compostela |
| Inicio como funcionario | 1985, Junta de Galicia |
| Presidencia de la Junta de Galicia | 2009 – 2022 (cuatro mayorías absolutas consecutivas) |
| Presidente del PP | Desde el 2 de abril de 2022 |
| Pareja | Eva Cárdenas (desde 2013) |
| Hijo | Alberto, nacido el 15 de febrero de 2017 |
| Hermana | Micaela Núñez Feijóo |
| Posible récord histórico | Sería el presidente más veterano de la democracia española si accede al cargo |
| Investidura fallida | Septiembre de 2023 (obtuvo 172 votos; necesitaba 176) |
| Referencia histórica de edad | Mariano Rajoy fue el más veterano hasta ahora al acceder a La Moncloa, con 56 años |
Feijóo, que nació en Os Peares, un pequeño pueblo de la provincia de Ourense, no es el tipo de político que aprendió a hablar en mítines cuando era adolescente ni que adquirió experiencia en las juventudes de un partido. Su trayectoria fue más técnica y pausada. A los 23 años, en 1985, comenzó a trabajar para la Xunta de Galicia como funcionario. Antes de que Romay Beccós, el entonces consejero de Sanidad, lo tomara bajo su protección, trabajó durante años en la trastienda administrativa. Puede que Feijóo nunca hubiera entrado de lleno en la esfera política de no ser por esa relación. Sin embargo, lo hizo, y se lanzó de cabeza.
No se lanzó a ciegas hacia lo desconocido, sino que fue ascendiendo poco a poco. Dirigió el servicio postal nacional, supervisó Insalud, regresó a Galicia y asumió la presidencia de la Xunta en 2009, a los 47 años. Durante sus trece años en el cargo, obtuvo cuatro mayorías absolutas consecutivas, un logro que antes solo había conseguido Manuel Fraga. Sus seguidores se enorgullecen enormemente de este historial, que él mismo cita constantemente como prueba de su destreza administrativa. Aunque ese historial es sólido y se basa en una zona concreta, aún no está claro si convencerá a los españoles de que es capaz de gobernar toda la nación.
El contraste resulta evidente al analizar los datos históricos. Pedro Sánchez llegó a La Moncloa a los 46 años, Felipe González a los 40, Aznar, Suárez y Zapatero a los 43, y Mariano Rajoy —el de mayor edad hasta la fecha— a los 56. Feijóo sería nueve años mayor que el anterior poseedor del récord si llegara a ser presidente del Gobierno. No se trata de un detalle menor, pero tampoco es necesariamente un punto débil. Hay quien cree que el momento político de Feijóo debería haber llegado antes, y que cada mes que pasa sin que él dirija España suscita dudas sobre su candidatura.
Pero él no parece pensarlo así. Aunque sus detractores señalan que esa misma solidez roza en ocasiones la rigidez, hay una solidez en su retórica que resulta difícil de ignorar. Sus recientes comentarios sobre la jornada laboral, el salario mínimo y el gasto militar han generado tanto debate como sus propias propuestas, lo que indica que sigue siendo un político con el poder de marcar la agenda, para bien o para mal. Su declaración en julio del año pasado de que las vacaciones están «sobrevaloradas» provocó una serie de titulares incómodos. Fue una broma, tuvo que explicar. Puede que lo fuera, pero cualquier campaña que lleve demasiado tiempo en el punto de mira del público cometerá inevitablemente estos pequeños errores corregibles.
La vida privada de Feijóo también ha cambiado. Desde 2013 mantiene una relación con Eva Cárdenas, exdirectora de Zara Home. Su hijo nació en 2017. Quienes lo conocen lo describen como un hombre que prefiere la tranquilidad a los focos y el mar a la vida nocturna. Con sus ritmos y exigencias completamente diferentes, es difícil no imaginar que alguien con este perfil, acostumbrado a los paisajes del interior de Galicia y del Atlántico, sienta cierta tensión al intentar desenvolverse en el mundo de la política nacional.
Feijóo está a punto de embarcarse en la que podría ser la etapa más difícil de su carrera a sus 65 años. No porque la edad sea un obstáculo en sí misma, sino porque la política tiene sus propias reglas y la ventana de oportunidad, por grande que sea, no dura para siempre.
