En el plazo de una semana, algunos casos judiciales se resuelven y caen en el olvido. Otros dejan una huella imborrable. La sentencia de este miércoles contra el teniente general retirado de la Guardia Civil Pedro Vázquez Jarava encaja, sin duda, en esta última categoría. Un jurado ha declarado culpable de corrupción a un oficial de alto rango por primera vez en la historia de este cuerpo. No hubo disconformidad alguna en el veredicto unánime de los nueve miembros del jurado.

En 1954, Vázquez Jarava nació en Villamartín, Cádiz. Tras ingresar en la Academia de Zaragoza en 1971, desarrolló allí una larga y meticulosa carrera. Formó parte del Estado Mayor, del Mando de Madrid, del Servicio Aéreo y de varias subdirecciones generales. En 2008 fue ascendido a general de brigada; en 2012, a general de división; y en diciembre de ese mismo año, a general de cuerpo de ejército. Resulta difícil no fijarse en esta trayectoria profesional: cuarenta años en una organización que exige una disciplina rigurosa, coronados con condecoraciones como la Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo y la Gran Cruz de la Orden del Mérito de la Guardia Civil. Su trayectoria parecía incuestionable sobre el papel.
| Dato | Información |
|---|---|
| Nombre completo | Pedro Vázquez Jarava |
| Lugar de nacimiento | Villamartín, provincia de Cádiz |
| Año de nacimiento | 1954 |
| Rango máximo alcanzado | Teniente general de la Guardia Civil |
| Fecha de retiro | 15 de enero de 2018 |
| Ingreso en la Academia de Zaragoza | 1971 |
| Ascenso a general de brigada | Junio de 2008 |
| Ascenso a general de división | Abril de 2012 |
| Ascenso a teniente general | Diciembre de 2012 |
| Cargo clave en el caso | Subdirector General de Apoyo de la Guardia Civil |
| Nombre del caso judicial | Caso Cuarteles |
| Coacusado | Ángel Ramón Tejera de León, conocido como ‘Mon’ |
| Origen del coacusado | Lanzarote, Canarias |
| Delito por el que fue condenado | Cohecho (corrupción) |
| Veredicto del jurado | Culpable — por unanimidad (9 de 9 votos) |
| Fecha del veredicto | 21 de octubre de 2026 |
| Pena solicitada y acordada | 1 año de prisión para cada acusado |
| Valor de los contratos adjudicados a Tejera de León | Aproximadamente 1,4 millones de euros |
| Número de comandancias implicadas | Al menos 13 |
| Dádivas recibidas por el general | Viajes a finales de Champions League (Milán 2016, Cardiff 2017), estancias hoteleras, cobertor de piscina, más de 39.000 € en efectivo |
| Acusación popular | AUGC (Asociación Unificada de la Guardia Civil) y ASESGCA |
| Investigación iniciada | 2019 |
| Distinciones del acusado | Gran Cruz del Mérito de la Guardia Civil, Gran Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco, Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo |
| Hito histórico del caso | Primera vez que un teniente general de la Guardia Civil es juzgado y declarado culpable de corrupción |
| Conexión con otro caso | Caso Mediador (también involucra al general Francisco Espinosa) |
| Recurso anunciado | Sí — ambos condenados anunciaron apelación |
Y, sin embargo. El tribunal determinó que, entre octubre y noviembre de 2016, mientras ocupaba el cargo de subdirector de Apoyo —lo que le otorgaba un control considerable sobre los recursos materiales y financieros del cuerpo—, Vázquez Jarava se puso en contacto con varios mandos para ofrecerles financiación para proyectos de construcción. Al mismo tiempo, recomendó a un contratista de su confianza: «Mon», un empresario de las Islas Canarias conocido con ese apodo. Su recomendación fue seguida por la Jefatura de Asuntos Económicos, la Zona de Murcia y al menos seis comandancias. Las empresas de Tejera de León obtuvieron ese año contratos por un valor total de casi 1,4 millones de euros.
El tribunal también concluyó que quedó demostrada la deficiente ejecución de muchos de estos proyectos. El revestimiento de corcho pulverizado que «Mon» sugirió como una forma novedosa de impermeabilizar las fachadas resultó ser algo que el propio empresario era incapaz de aplicar correctamente. Al final, las fachadas quedaron en mal estado. Pero los contratos seguían vigentes. El veredicto también afirma que el general recibió poco después comisiones ilegales, entre las que se incluían estancias en hoteles para él y su familia, una cubierta para la piscina, más de 39 000 euros en efectivo ingresados en sus cuentas bancarias y viajes a la final de la Liga de Campeones de 2016 en Milán y a la de 2017 en Cardiff.
La naturaleza de los obsequios puede resultar más llamativa que la cuantía, que no es en absoluto modesta. El hecho de que una parte del soborno consistiera en entradas para finales de fútbol —el tipo de regalo que uno podría hacer a un amigo— hace que resulte fácil restar importancia a la gravedad del asunto. La sentencia confirma que Tejera de León y Vázquez Jarava eran amigos. Esta cercanía es precisamente lo que hace que lo ocurrido resulte tan difícil de ignorar.
La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC), que actuó como acusación particular en el caso, calificó la sentencia de «sin precedentes» e instó a la Dirección General a establecer una supervisión y una transparencia más eficaces en lo que respecta a los contratos de obra. Su postura fue inequívoca: la Guardia Civil debe ser capaz de depurarse cuando una persona traiciona la confianza que la organización deposita en quienes llegan a lo más alto. Cuando la persona que ha violado esa confianza es precisamente quien debería haber sido su protectora, esta reivindicación resulta aún más convincente. Tejera de León y Vázquez Jarava han manifestado su intención de presentar un recurso de apelación. El juez que presidió el juicio aún no ha redactado la sentencia formal. Sin embargo, el veredicto ya se ha dictado y se mantiene sin cambios.
