En la política española, los portavoces suelen ir y venir sin que apenas se note. Aunque Montse Mínguez lleva casi dos años en el cargo, hay algo en ella que no encaja del todo en ese patrón. Quizá sea la franqueza de sus respuestas sin perder la calma. O quizá sea porque procede de un mundo muy diferente al de la dirección del PSOE en Madrid: la política municipal de Lleida, donde desarrolló sus habilidades durante casi 20 años antes de dar el salto al Congreso de los Diputados.

| Campo | Detalle |
|---|---|
| Nombre completo | Montserrat Mínguez García |
| Fecha de nacimiento | 2 de julio de 1976 |
| Lugar de nacimiento | Lleida, Cataluña, España |
| Edad | 50 años |
| Partido político | Partido de los Socialistas de Cataluña (PSC) / PSOE |
| Cargo actual | Diputada al Congreso de los Diputados y Portavoz del PSOE |
| Circunscripción | Lleida, Pirineu i Aran |
| Inicio como diputada | 21 de mayo de 2019 |
| Formación académica | Licenciada en Administración y Dirección de Empresas, Universitat Rovira i Virgili |
| Cargo previo destacado | Primera Teniente de Alcaldesa del Ayuntamiento de Lleida |
| Portavoz del PSOE desde | 2025 |
| Legislaturas | XIII, XIV y XV Legislatura |
| Temas de actualidad | Crisis migratoria en Ceuta, elecciones generales del 29N, clima político en el Congreso |
| Redes sociales | Instagram: @montseminguez · X: @montseminguez |
Mínguez nació en Lleida el 2 de julio de 1976 y creció en una Cataluña caracterizada por lealtades complicadas y una política feroz. Tras estudiar Administración y Dirección de Empresas en la Universidad Rovira i Virgili, representó al PSC en el ayuntamiento de su ciudad natal durante muchos años antes de convertirse en la primera teniente de alcalde. Su estilo, menos ideológico y más centrado en los argumentos prácticos y la gestión cotidiana, puede explicarse en parte por aquellos años. Se incorporó al Congreso en 2019 como diputada por Lleida, Pirineu i Aran, cargo que ha ocupado durante las legislaturas XIII, XIV y XV.
En 2025, se incorporó al PSOE como portavoz en un momento en que el partido necesitaba una voz con sustancia, libre del desgaste político que afectaba a figuras más destacadas. Es fácil entender por qué se eligió a Mínguez. Tiene la capacidad de mantenerse firme sin parecer nerviosa, algo que muchos políticos que suben con frecuencia al estrado pierden con el tiempo. Observarla en una rueda de prensa tras perder unas elecciones —algo que ha tenido que hacer varias veces en los últimos meses— demuestra que ha aprendido a controlar sus emociones.
Las últimas semanas han sido especialmente reveladoras. El Gobierno de Sánchez se enfrenta a una situación complicada debido a la crisis migratoria en Ceuta, donde más de 80 000 personas cruzaron la frontera en dos días a finales de julio y buques militares marroquíes entraron en aguas españolas. Mínguez ha defendido públicamente la postura del Gobierno. En numerosas entrevistas de radio y televisión, se ha opuesto rotundamente a calificar los sucesos de «ataque híbrido» sin «hechos ni documentos oficiales» que lo respalden, argumentando que Ceuta necesita respuestas en lugar de eslóganes.
Su postura tiene un carácter intrigante que resulta difícil de ignorar. No minimiza el problema ni exagera el drama. «No encontrarás a ningún socialista que quiera hacer campaña a costa de una catástrofe o del sufrimiento de la gente», afirmó durante una entrevista en Antena 3. Dado que la campaña electoral para las elecciones del 29 de noviembre ya está en marcha y existe una gran tentación de sacar partido de una crisis, una declaración así podría costarle votos a corto plazo, pero revela algo sobre su filosofía política o, como mínimo, sobre cómo quiere que la vean.
Mientras tanto, nadie sale beneficiado del ambiente que se respira en el Congreso. Mínguez lo ha dejado claro sin andarse con rodeos. Citando frases que, en su opinión, provienen de los propios líderes y portavoces del partido conservador más que de la gente de a pie, ha acusado al PP de normalizar un lenguaje que contiene graves insultos dirigidos al presidente Sánchez. «Habrá una retórica contundente que a veces se confunde con un insulto», afirmó, estableciendo una distinción que, dependiendo de a quién se le pregunte, puede tener distintos grados de validez. Ha sido igualmente directa en su defensa de las respuestas del ministro Áscar Puente.
Es difícil ignorar el hecho de que Mínguez ha pasado a ocupar un papel protagonista durante un período difícil para su partido. El PSOE va por detrás del PP en las encuestas de cara a las elecciones generales tras sufrir una serie de derrotas autonómicas, entre ellas las de Extremadura en diciembre de 2025 y Aragón en febrero de 2026. Esto ejerce una gran presión sobre la persona que tiene que presentarse ante la opinión pública cada día. No está claro si serán capaces de consolidar su posición o si los resultados del 29 de noviembre alterarán de forma radical el panorama político en el que se mueven actualmente.
Pero es obvio que no ha llegado hasta aquí por casualidad. Hay una trayectoria notable detrás de ese podio que merece la pena conocer: dos décadas de política local, tres legislaturas en el Congreso y, ahora, el cargo más destacado de su carrera.
