Raúl Triguero destacaba entre los demás por alguna razón. No era solo su naturalidad ante la cámara y el micrófono que sostenía, aunque sin duda eso era importante. Era una energía diferente, más difícil de definir, la energía de alguien que deseaba de verdad estar exactamente donde estaba. Durante los dos últimos días, sus compañeros de trabajo no han dejado de decirlo, y es difícil no creerles.

Triguero subió a un tren de alta velocidad AVE en Madrid el miércoles 28 de octubre, de camino a Sevilla. Tenía una entrevista con Amador Mohedano, hermano de Rocón Jurado y exmarido de Rosa Benito, para el programa de Telecinco «De viernes!». Era un encargo típico para él: conectar con alguien, prestar atención a lo que tenía que decir y sacar a relucir su historia. Llevaba veinte años haciendo esto. El tren nunca llegó.
TABLA DE INFORMACIÓN:
| Campo | Detalle |
|---|---|
| Nombre completo | Raúl González Triguero |
| Edad | 43 años |
| Profesión | Reportero y periodista de televisión |
| Cadena | Telecinco (Mediaset España) |
| Programas en los que trabajó | Sálvame (2013–2023), ¡De viernes! |
| Presentadores de ¡De viernes! | Santi Acosta y Beatriz Archidona |
| Años en Telecinco | 20 años (desde el 27 de abril de 2006) |
| Fecha del accidente | Miércoles, 28 de octubre de 2026 |
| Lugar del accidente | Urda, Toledo, España |
| Ruta del tren | Madrid – Sevilla (AVE de Renfe) |
| Motivo del viaje | Entrevistar a Amador Mohedano para ¡De viernes! |
| Entrevistado previsto | Amador Mohedano (hermano de Rocío Jurado) |
| Confirmación del fallecimiento | 30 de octubre de 2026 |
| Compañeros que le rindieron homenaje | Ion Aramendi, Paz Padilla, Patricia Pardo |
| Frase de despedida de Patricia Pardo | “Vuela alto” |
A la gente en España todavía le cuesta comprender la brutalidad del accidente ferroviario ocurrido cerca de Urda, en Toledo. Raúl González Triguero, un reportero de 43 años y una de las figuras más conocidas del periodismo del corazón español, fue una de las víctimas confirmadas. Sus amigos y familiares esperaron noticias durante casi dos días. «Aún no sabemos nada». Sus allegados contaron a la revista Lecturas que había sido una pesadilla. Quizá lo más difícil de imaginar sean esas horas de incertidumbre: el silencio de los teléfonos que no contestan.
El 27 de abril de 2006, Triguero entró por primera vez en los estudios de Telecinco. No hace mucho, compartió sus propios recuerdos de aquel momento en las redes sociales, sintiéndose a la vez orgulloso y nostálgico. Veinte años en un mismo lugar, abriéndose camino por los pasillos de una profesión en constante evolución —una profesión en la que se movía con soltura—. Se unió al equipo que creó Sálvame, que dominó la televisión de entretenimiento española durante diez años, a partir de 2013. No se limitó a volver a casa cuando ese capítulo terminó en 2023. Se quedó en Mediaset y se incorporó al nuevo programa de Beatriz Archidona y Santi Acosta, «De viernes!». Parece que siempre ha estado en su naturaleza no detenerse nunca.
Ion Aramendi, un veterano del sector que conocía bien a Triguero, rompió a llorar ante las cámaras y no intentó ocultarlo. «Estaba trabajando, haciendo lo que mejor sabía hacer», publicó Paz Padilla en las redes sociales. Su compañera en Vamos a ver, Patricia Pardo, se despidió de él con la frase «vuela alto», que desde entonces ha aparecido en titulares de todo el mundo. Cuando provienen de personas que han trabajado con él durante años en el estudio, de gira y como reporteros de noticias, estas no son palabras vacías.
Esta historia tiene un carácter especialmente doloroso, pero no debe exagerarse a la luz del duelo generalizado que siguió al accidente de Urda. Triguero falleció mientras desempeñaba sus funciones. Se dirigía a realizar una entrevista. Tenía una historia que contar, una de las miles que había relatado a lo largo de dos décadas, por lo que se subió a ese tren. Quizá a sus compañeros de trabajo es lo que más les ha afectado este detalle concreto: que se tratara de un viaje de trabajo. Estaba trabajando como periodista, no de vacaciones.
Los debates sobre infraestructuras, seguridad ferroviaria y responsabilidad política se han intensificado a raíz del accidente de Urda. Todo eso tendrá su momento y su lugar adecuados. Sin embargo, la carga es ahora menos pesada y más palpable en las redacciones de Mediaset y en los grupos de WhatsApp de quienes le conocían: un asiento vacío, un nombre en los créditos que ya no volverá a aparecer y el repentino final de veinte años de trabajo en televisión un miércoles de octubre.
